
Presentación del Plan de Desarrollo Municipal
2011 – 2013
Martes 19 de Marzo de 2011; Aguascalientes, Ags.
Agradezco la presencia de todas y todos en este significativo acto en el que presentamos el Plan de Desarrollo Municipal 2011-2013. Con ustedes queremos compartir algunas reflexiones sobre lo que será nuestro mapa de navegación, en el curso de los tres años siguientes.
Me dirijo de manera muy especial al compañero con quien recorrí un trayecto clave de nuestra vida política, a quien agradezco su siempre oportuno acompañamiento, al señor gobernador del Estado, mi amigo el Ing. Carlos Lozano de la Torre. Su presencia enaltece este acto y nos llena de satisfacción constatar que en Aguascalientes hay liderazgo y firmeza en la conducción del rumbo. Hemos contado con su invaluable apoyo en muchas de las gestiones que habrán de traducirse en beneficios directos y específicos para los habitantes de nuestra entidad. Muchas Gracias señor Gobernador. Muchas gracias Carlos. Saludo con igual afecto a la Sra. Blanca Rivera Rio de Lozano.
Tratándose de un acto democrático, mención aparte merecen los miembros del H. Ayuntamiento de Aguascalientes, con quienes comparto amistad y responsabilidad, juntos pronunciamos el solemne compromiso de servir al pueblo que nos honró con su mandato; y el día de hoy juntos venimos a decirle cómo habremos de acatar su voluntad expresada en las urnas. Al tiempo que extiendo mi sincero reconocimiento por su desempeño, sus valiosas aportaciones y la aprobación el pasado 30 de marzo, de manera unánime, del Plan de Desarrollo Municipal 2011- 2013 que ahora presentamos.
Somos herederos de probados valores republicanos, mucho nos honra la digna representación del H. Congreso del Estado, en la persona de los diputados y las diputadas que aquí nos acompañan, encabezados por el Presidente de la Mesa Directiva Diputado Marco Arturo Reyes Delgado, gracias por su presencia.
Saludo con gusto al Licenciado Fernando González de Luna, quien preside el Supremo Tribunal de Justicia del Estado. Gracias Señor Magistrado por su amable presencia.
Extiendo mi más cálida bienvenida a nuestros representantes locales ante el Congreso de la Unión y a los Señores Funcionarios de la Federación. Todos ellos con su activa participación enriquecen y dan fortaleza a las metas estratégicas de nuestro país; gracias por concurrir a este acto, en el que se deja plasmada la ruta de la inversión pública, como verdadero motor local del desarrollo. Su gestión comprometida con Aguascalientes ha hecho posible una importante inversión en obra pública para nuestro municipio. GRACIAS POR COMPRENDER QUE LO IMPORTANTE ES NUESTRA GENTE, Y NO LOS COLORES PARTIDARIOS.
Mención especial quiero hacer de la presencia en este importante evento del Excelentísimo Señor Obispo de Aguascalientes, Don José María de la Torre Martín. Mucho nos distingue y compromete su presencia Señor Obispo, porque nuestro pueblo encuentra sentido de unidad y pertenencia en su labor pastoral; nosotros lo recibimos con el afecto de siempre.
Con mucho amor saludo a mi familia, a Mamá Coco, a mis hermanas y hermanos, sobrinos, sobrinas y por supuesto a Papá Chuy que desde donde está me protege y cuida que cumpla cabalmente la palabra empeñada.
Me dirijo ahora a los destinatarios principales de este Plan de Desarrollo, los ciudadanos y ciudadanas de Aguascalientes. En ustedes señoras y señores empresarios, líderes de opinión, líderes de gremios, de organizaciones y de profesionistas, miembros del Consejo de la Ciudad, representantes todos de la sociedad civil, reconozco el peso de su interés ciudadano y agradezco su interlocución franca y abierta que hace posible hoy, las muchas acciones que juntos vamos a emprender. Sean todas y todos bienvenidos.
Señoras y señores:
Desde los inicios de mi gestión, hace poco menos de cuatro meses, hemos venido preparando, con el apoyo de un vasto equipo de trabajo, las líneas estratégicas que ceñirán nuestro actuar en los próximos dos años y ocho meses.
Al hacerlo con seriedad y compromiso, hemos dado cumplimiento a la Ley, que nos mandata como gobierno, a conducirnos con responsabilidad y verdadero sentido de planificación y profesionalismo. Pero sobre todo hemos cumplido con nosotros mismos, al dejar de lado la improvisación y los caprichos personales en el quehacer de gobernar, tal y como lo ofrecimos en la contienda electoral.
El Plan de Desarrollo que hoy presento, constituye una propuesta muy enriquecida, en la que se dibujan con claridad y franqueza política, mis compromisos más caros y nobles, para con las ciudadanas y ciudadanos de Aguascalientes.
A ellas y ellos me debo como Presidenta del Municipio. Una de las experiencias más ricas y aleccionadoras, en mi proceso de formación política, ha tenido que ver, a lo largo de los pasados meses, con la estrecha comunicación que he venido manteniendo con la gente, a la que he podido conocer, en sus carencias y necesidades.
Esta propuesta es el resultado de muchos meses en que nos dimos a la tarea de organizar foros, talleres y reuniones con diversas organizaciones y grupos de especialistas, así como personas interesadas en diversos temas.
El más reciente de los talleres de participación ciudadana que nos permitió la priorización de los retos y metas, se llevó a cabo el pasado 12 de marzo y en él contamos con la intervención entusiasta y decidida de más de 800 personas que trabajaron en 50 mesas temáticas.
En las más de 200 reuniones que sostuvimos, pudimos escuchar la opinión y los planteamientos de todos los sectores de la sociedad. A todos ellos agradecemos su intensa participación. Sin duda sus preocupaciones y propuestas están plasmadas en este documento.
En una primera fase recogimos las expresiones y planteamientos de las personas que nos acompañaron en la tarea de construir consensos sobre los problemas centrales del municipio y las soluciones para superarlos. Al concluir ésta, realizamos talleres para sistematizar la información y analizar las causas de los problemas. A partir de esto diseñamos las líneas estratégicas y estructuramos los 100 programas y proyectos que constituyen la columna vertebral del Plan de Desarrollo Municipal.
Así, con una muy amplia participación ciudadana, le dimos forma entre todos a nuestro proyecto de gobierno, con la mira puesta siempre en el interés general y con el propósito de engrandecer la comunidad a la que nos debemos.
Lo primero que nos proponemos es hacer de Aguascalientes La ciudad de todas y todos. Lo planteamos en el doble sentido de obligación y de derecho. La ciudad es patrimonio común y tenemos el derecho por igual de disfrutarla. Pero también la obligación de cuidarla. Esa doble vía, tiene por tanto un punto de retorno: poner todo lo que esté de nuestra parte para volverla más habitable, hacerla nuestra y, al final, comprobar que tenemos más y mejor ciudad.
La ciudad es el corazón del municipio de Aguascalientes. Para quienes vivimos en ella y para quienes viven en las zonas aledañas, la ciudad es el centro de la vida económica, política, social y cultural. Una buena parte de quienes viven en las comunidades rurales, aquí trabajan o realizan estudios; aquí asisten a eventos sociales, familiares, deportivos, culturales o religiosos. La ciudad es nuestro sello de identidad y motivo de orgullo colectivo.
Nuestro proyecto de gobierno quedó estructurado en tres grandes ejes: CIUDAD CON GOBERNANZA, CIUDAD EQUITATIVA Y CIUDAD COMPETITIVA. Son éstas, ideas de fuerza que se convierten en objetivos estratégicos que orientan desde el inicio, el trabajo de nuestra administración.
La gobernabilidad es un concepto que supone la conducción eficiente de una sociedad, tener mando, tener orden, tener control. Hoy nos disponemos a actuar bajo una concepción nueva y fecunda, que atienda las causas y no sólo los efectos, que se arraigue en la sociedad y rinda mejores frutos. Me refiero a la gobernanza.
Ésta incluye la gobernabilidad y da un paso adelante: además de garantizar un gobierno eficiente, competente y financieramente robusto, nos permite construir un gobierno incluyente, que coordina sus esfuerzos con la sociedad y asegura su participación en lugar de subordinarla.
Como dijera Luis F. Aguilar: "Los motores del siglo XXI son el gobierno, los mercados y las redes sociales solidarias".
Una dirección acertada del gobierno, que tiene arraigo y legitimidad, debe necesariamente combinarse con todos los actores económicos y sociales, para abrir con ellos ventanas de oportunidad, pues los intereses del futuro comunitario son demasiado complejos para dejar la tarea sólo en manos de las autoridades.
Por eso requerimos la participación decidida de la sociedad. La gobernanza es un gran paraguas institucional y social que garantiza la sustentabilidad de nuestras sociedades.
Por ello estamos creando nuevas instituciones, mejorando las existentes y asumiendo nuevas actitudes de solidaridad y compromiso.
Con una amplia participación social, desde ahora estamos sentando las bases de una nueva gobernanza, la cual requiere, en primer término, un entramado institucional sólido y un programa vigoroso para garantizar las condiciones básicas de seguridad ciudadana en nuestra comunidad.
Requerimos también un aparato administrativo consolidado y eficiente que nos permita garantizar la solidez financiera del municipio para dar respuesta a los crecientes reclamos de la sociedad.
Debemos igualmente innovar para hacer posible y efectiva la participación social en la gestión pública, desde las tareas de planeación hasta la vigilancia y evaluación.
Me parece importante destacar el tema de la seguridad pública, que no es sólo un problema de percepción de los ciudadanos, sino que tiene fundamento incuestionable en los datos de la realidad.
Aguascalientes ocupa ahora el lugar número 12 en la tabla nacional de inseguridad. La posición 32 corresponde al estado más seguro. Es la que teníamos antes del año 2005. En seis años perdimos 20 lugares. Por eso, más del 60% de la ciudadanía percibe su municipio como inseguro.
Debemos reconocer que la llegada del crimen organizado no es el único factor para explicarnos el incremento en la incidencia delictiva. Hay también, por desgracia, un preocupante fenómeno de descomposición del tejido social.
Por ello es necesario ahora trabajar por la Seguridad Pública entendida no sólo como el mantenimiento del orden, el respeto a las leyes y la seguridad de las instituciones que se basa principalmente en el control, sino que es indispensable, además, dirigir nuestros esfuerzos a la Seguridad Ciudadana y aspirar como lo plantea la UNESCO a la Seguridad Humana, para garantizar a cada habitante de nuestro municipio, las condiciones para la vigencia de sus derechos humanos y con ello su desarrollo.
Es así que en materia de seguridad, nuestro gobierno actúa desde ahora en dos vertientes puntualmente señaladas en el Plan de Desarrollo: a través del Programa de Seguridad y Convivencia Ciudadana que pone en marcha una intensa estrategia de prevención social y la profesionalización de nuestros cuerpos policiales.
El Programa de Seguridad y Convivencia Ciudadana es uno de nuestros programas emblemáticos. Es un esfuerzo institucional, transversal a toda la estructura operativa del Gobierno Municipal, que aplicamos para la prevención de las violencias, los delitos, las adicciones y los accidentes viales, mediante una suma de acciones con la sociedad civil, para coproducir la seguridad que deseamos en nuestro municipio.
Las dependencias de la administración municipal, diversas instancias de los gobiernos federal y estatal, así como de la sociedad civil, coordinamos nuestros esfuerzos con el propósito común de ir a las causas de un problema que a todos nos concierne: la descomposición, y en algunos casos la ruptura, del tejido social. Agradecemos la disposición de todos y cada uno de ellos para sumarse a construir en Aguascalientes una mejor convivencia ciudadana.
Otro tema que nos preocupa de manera muy especial es la solidez financiera del municipio, sin la cual nos resultaría imposible satisfacer los reclamos de la sociedad mediante un ambicioso programa de políticas públicas que atiendan los retos de la gobernanza, la equidad y la competitividad.
El diagnóstico no resulta halagüeño: apenas un tercio de nuestros recursos presupuestales provienen de fuentes propias. Y peor aún, el 90% del presupuesto se encuentra comprometido en la operación diaria de los servicios públicos básicos de agua, drenaje, alumbrado público, limpia, recolección y manejo de residuos sólidos urbanos, mantenimiento de áreas verdes, parques y jardines, y por supuesto seguridad pública.
Si bien es cierto que a nivel nacional somos considerados como un municipio eficiente en su administración, debemos reconocer que si no generamos mayores recursos y no reducimos nuestro gasto de operación con mejores y más eficientes prácticas, estaremos virtualmente paralizados, sin la posibilidad de enfrentar los desafíos que nos hemos planteado en todos los órdenes.
Por ello nos hemos comprometido a generar un incremento del 5% en los ingresos propios cada año. También nos proponemos reducir progresivamente un 5% el gasto de operación.
Lo estamos logrando desde ahora. Nuestro gobierno comenzó con intensidad el 1º de enero y estamos ofreciendo resultados inmediatos. Es uno de los 90 compromisos a los que hemos dado puntual cumplimiento durante los primeros 90 días de nuestra gestión.
Ante las reiteradas quejas sobre la improvisación en las tareas del gobierno, y convencida como estoy que para lograr resultados diferentes, debemos hacer las cosas de manera diferente, estamos aplicando un modelo de gestión de presupuesto por resultados, innovador en nuestro país, que nos va a permitir medir con precisión los avances y rendir cuentas a la sociedad.
En este nuevo modelo es indispensable la participación directa de la sociedad en las tareas de planeación, evaluación y vigilancia de las políticas públicas. Por ello, dimos vida al Observatorio Ciudadano de Transparencia y Gestión.
Este organismo cuenta con recursos públicos para su funcionamiento, pero tiene garantizada su autonomía pues está en manos de las ciudadanas y ciudadanos y de ellos dependerá su buen desempeño.
Como alguna vez lo expresara Olof Palme, estadista europeo, "Muchos cometidos sociales importantes pueden hallar mejores soluciones en manos de organismos ciudadanos espontáneos que a través de medidas estatales o privadas. La potenciación de las iniciativas ciudadanas, supone un fortalecimiento del compromiso e influencia de la comunidad en el trabajo colectivo.
Otro de nuestros ejes estratégicos es el de LA CIUDAD EQUITATIVA. La concebimos como aquélla que genera igualdad de circunstancias y de oportunidades para sus habitantes. La que construye mecanismos que permiten compensar los desequilibrios sociales que por sí mismo el desarrollo económico produce.
Tenemos por tanto el cometido de generar las condiciones que mejoren el hábitat de nuestro municipio, fortalecer sustancialmente los servicios públicos municipales donde hoy son insuficientes y deficientes, pues estamos obligados a brindarlos con la misma calidad para toda la población, y dotar de áreas verdes y espacios públicos donde hoy se carece de ellos.
Las oportunidades tienen que ver con nuestro compromiso de promover un entorno que permita a los habitantes de nuestro municipio el acceso a los satisfactores básicos como la alimentación, la educación, la salud, el deporte, la cultura y la recreación.
Es este uno de mis compromisos más importantes. A lo largo de mi trayectoria, siempre he creído en el poder de la política como el medio más contundente que permite al estadista, al jefe de gobierno, reducir las brechas de la desigualdad social que a todos nos lastiman.
La desigualdad provoca deterioro en la calidad de vida de la sociedad entera, independientemente de la condición socio-económica de las personas. Produce retroceso en la convivencia, una mayor incidencia delictiva, mayores índices de violencias entre otros flagelos sociales que estamos obligados a combatir.
Como gobierno, apoyaremos a quienes más lo necesitan para que salgan adelante. Mi compromiso es ayudar a los más pobres en la mejora de sus condiciones de vida.
Expreso públicamente mi compromiso con la equidad, como condición básica de convivencia. Es inadmisible que a estas alturas sigamos padeciendo discriminación por motivos de género, edad o capacidades diferentes.
La violencia de género en Aguascalientes es preocupante. Siete de cada diez mujeres mayores de 15 años han reportado haber sido víctimas de algún tipo de violencia a lo largo de su vida. Estamos en los primeros lugares a nivel nacional en esta problemática.
La perspectiva de género está y estará presente a lo largo de mi administración, lo mismo en la incorporación de las mujeres a las tareas de la gestión pública, que por el momento ya rebasa el 40% a nivel directivo, que en la visibilidad del lenguaje incluyente y la toma de decisiones por quienes conformamos este gobierno. Es urgente generar mecanismos que hagan posible una mejor convivencia de la vida familiar, laboral y personal de las mujeres, si queremos frenar el grave deterioro del tejido social.
Muchos de los programas de integración social que estamos poniendo en marcha, están precisamente dirigidos a las mujeres, a las jefas de familia y a las mujeres emprendedoras de negocios. Todas ellas recibirán distintos tipos de apoyo de nuestra parte, porque constituyen uno de los pilares de nuestra sociedad.
En materia de salud nos preocupa que más del 20% de la población del municipio no tenga acceso a ninguno de los sistemas de salud pública existentes, o que Aguascalientes ocupe el primer lugar en materia de obesidad infantil.
Igual o mayor preocupación nos debe causar el hecho de que nos encontremos en los primeros lugares en el país en materia de adicciones, tales como el consumo de tabaco, alcohol y otras drogas.
Por ello mi Administración ya se avoca a atender esta problemática de manera prioritaria. Los programas que hemos puesto en marcha están todos orientados a prevenir conductas de riesgo en niños y jóvenes, a la conducción responsable de su sexualidad, a trasmitir y reforzar valores, a la promoción del deporte, la cultura y el sano esparcimiento.
Aplicamos una estrategia territorial focalizada, una verdadera acupuntura social urbana. Vamos directamente al corazón de los problemas para tratar de resolverlos y contribuir, insisto, a la recomposición del tejido social, a partir del mejoramiento de las condiciones de vida de los grupos más vulnerables.
Por otro lado, el acceso a la educación reclama de nosotros acciones propias y gestiones ante otros niveles de autoridad.
Si bien el municipio ha erradicado prácticamente el problema del analfabetismo, hay realidades que siguen siendo motivo de preocupación: cuatro de cada diez niños y jóvenes no concluyen su educación básica y 6 de cada diez no acceden a educación media y superior.
En consecuencia, estamos otorgando estímulos directos. Hemos incrementado sustancialmente los recursos presupuestales para otorga un mayor número de becas a alumnos de primaria y, por primera vez, a jóvenes de preparatoria. Además, apoyaremos decididamente el Programa Escuelas de Calidad, para mejorar la infraestructura de las escuelas públicas.
Estamos respondiendo con hechos. Nuestro Plan de Desarrollo es una guía estratégica que en el tramo final incluye acciones específicas que atacan los problemas centrales del municipio que, junto con la ciudadanía, hemos detectado.
El deporte, la cultura y la recreación tendrán también un tratamiento prioritario en los programas y proyectos de nuestro gobierno. Dedicaremos a estas actividades esfuerzos y recursos.
De manera especial daremos impulso a un programa integral para el uso de la bicicleta como medio de transporte que no contamina y que contribuye a la salud personal. Tendremos vialidades con espacios especiales para el uso de la bicicleta.
Para quienes habitan en el oriente de la ciudad, estamos poniendo en marcha uno de nuestros proyectos más ambiciosos que dará especial importancia a la construcción de espacios públicos, que son fundamentales en el fortalecimiento de la vida social. Me refiero al proyecto "Línea verde", un parque lineal de 15 kilómetros a lo largo de los ductos de Petróleos Mexicanos.
Es un proyecto de rescate social integral para el Oriente de la ciudad, a fin de integrar su territorio con un audaz diseño de renovación urbanística. Es ésta una de las zonas con mayores carencias en el municipio. Ha sido descuidada durante años, víctima de una mala planeación urbana.
LA CIUDAD EQUITATIVA implica pues que las colonias y fraccionamientos reciban servicios públicos de la misma calidad.
Por otro lado, los temas del empleo, el ingreso, la pobreza y la marginación, están estrechamente ligados al eje de la ciudad equitativa pero se relacionan igualmente con el objetivo estratégico de LA CIUDAD COMPETITIVA.
Justamente las preocupaciones y demandas más reiteradas tienen que ver con la creación de más empleos y la mejora sustantiva de los ingresos.
De hecho, nos preocupa que la población que percibe más de cinco salarios mínimos no llega al 8% y sólo una de cada cuatro personas que trabajan percibe más de 4 mil 500 pesos mensuales.
En términos de pobreza, en el municipio de Aguascalientes todavía más del 12% de la población carece de los recursos necesarios para adquirir la canasta básica de alimentos, y la cifra crece al 20% en el caso de las personas que no tienen acceso a los servicios de salud y educación. Son realidades dolorosas ante las que no podemos permanecer con los brazos cruzados.
Precisamente porque nos preocupan los problemas del empleo, el ingreso y la pobreza, hemos emprendido una política de competitividad urbana.
Estamos comprometidos con un proceso de generación de un entorno físico, tecnológico, social, ambiental e institucional propicio, para atraer y desarrollar actividades económicas generadoras de riqueza y empleos bien remunerados.
Nos proponemos contribuir en la atracción de inversiones, servicios avanzados, mano de obra calificada, obtención de recursos públicos, desarrollo de sectores de alta tecnología, eventos internacionales, entre otros.
Nuestro compromiso con la competitividad nos lleva a garantizar un entorno institucional, ambiental y de infraestructura urbana de alta calidad.
Estamos atendiendo con cuidado el crecimiento de la mancha urbana mediante una política intensiva de uso de suelo para el aprovechamiento de las áreas baldías, la reducción de los asentamientos humanos irregulares y la prestación generalizada de servicios públicos de alta calidad.
Lo que ahora requerimos es más y mejor ciudad, parques públicos, áreas verdes, escuelas, mercados, iglesias, centros deportivos, ciclovías, espacios de cultura y recreación.
Esto implica orden, cumplimiento irrestricto de las normas del crecimiento urbano, viviendas con los mínimos de calidad, áreas verdes con apego a los estándares internacionales, vialidades en buenas condiciones, tránsito vehicular ordenado y ágil, transporte público eficiente.
Los desarrolladores inmobiliarios nos han manifestado su compromiso de llevar a cabo proyectos que cumplan con las más estrictas normas de calidad, para que la población pueda contar con las viviendas dignas y los espacios públicos que merece. En esto, cuentan con nuestro más decidido apoyo.
Ciertamente el equipamiento de las más de 200 mil viviendas con que ahora cuenta el municipio se encuentra muy por encima de la media nacional. Hablamos de viviendas con agua entubada, drenaje, electricidad, sanitario, piso firme, refrigerador y lavadora.
Pero nos parece alarmante el tamaño de las viviendas y la carencia de espacios públicos de esparcimiento en su entorno, sobre todo en el oriente de la ciudad. Se dejaron de hacer muchas cosas y es tiempo de corregir.
Algo similar ocurrió con el mantenimiento de nuestras vialidades. Las superficies de rodamiento presentan condiciones críticas. Emprenderemos en consecuencia un ambicioso programa de regeneración de pavimentos en nuestras principales avenidas. Como les decía, encabezamos un gobierno que responde con hechos.
Especial atención estamos dando al flujo vehicular. Mientras la población creció al 2.2% en los últimos diez años, el parque vehicular lo hizo en un 7%. Hay ahora más de 300 mil vehículos en la ciudad. Las vialidades son las mismas y las condiciones de mantenimiento no han sido las adecuadas.
Hay mucho por hacer y ya comenzamos. Nuestro programa de obra pública para este año, con recursos por más de mil millones de pesos, es histórico por su monto y por su orientación.
Gracias a las gestiones del Sr. Gobernador y de nuestros representantes populares ante el Congreso de la Unión, hemos podido contar con estos importantísimos recursos que nos permiten regresar a las y los ciudadanos, con obras de beneficio colectivo, el esfuerzo que están haciendo como contribuyentes.
En las gestiones para obtener estos recursos, hemos tenido también el invaluable apoyo de quienes encabezan las delegaciones federales en Aguascalientes.
Un monto muy significativo de lo que hemos obtenido, se logró gracias a la aprobación de un crédito por parte del Congreso del Estado, previamente autorizado por los integrantes del H. Ayuntamiento.
Muchísimas gracias, a quienes han hecho posible este histórico programa de obra pública que sin duda habrá de beneficiar a sectores muy importantes del municipio de Aguascalientes.
Estamos enfocando este programa de obra pública, de manera muy especial al mejoramiento de los servicios públicos, al mantenimiento de las vialidades, al embellecimiento de la ciudad y a la construcción de espacios públicos de recreación.
Por otra parte, el tema del agua está en el corazón de la sustentabilidad. Desde hace muchos años hay conciencia de la gravedad de este problema.
El déficit anual de la cuenca hidráulica rebasa los 300 millones de metros cúbicos, por lo que el abatimiento de los mantos freáticos sigue creciendo sin freno. Los tres órdenes de gobierno estamos involucrados en este problema.
Por lo que toca al municipio, haremos la tarea que nos corresponde: promover el ahorro del agua, controlar y evitar las fugas en la red de distribución de agua potable, incrementar el reuso de aguas tratadas mediante la construcción de nuevas plantas de tratamiento y una adecuada red de distribución, para generar la primera línea morada del municipio.
Por supuesto que tenemos una tarea inmediata, irrenunciable: mejorar las condiciones del suministro de agua potable en las colonias populares, así como llevarla a las comunidades que aún no cuentan con ella. En esto consiste el compromiso con la equidad.
Tenemos por delante desafíos importantes en materia de energía limpia y combate a las causas que están provocando el cambio climático, en consonancia con las recomendaciones formuladas por la Conferencia sobre el Cambio Climático que tuvo lugar en Cancún. Para ello convertiremos los residuos sólidos en fuente de riqueza y energía, y promoveremos la sustitución paulatina de las luminarias de nuestro sistema de alumbrado público.
Señoras y señores:
En los minutos precedentes me he permitido exponer, en una apretada síntesis, lo que es mi propuesta de gobierno para los próximos tres años.
Con ella aspiro a honrar los compromisos que asumí con la ciudadanía de Aguascalientes. Mi gobierno, al poner en marcha este andamiaje programático, al que daremos puntual seguimiento y evaluación para constatar su cumplimiento, no busca sino demostrar que podemos responder y responder bien, a la confianza que nos ha depositado la gente.
Conozco muy bien la magnitud de los retos que ahora nos corresponde enfrentar. Se convierten en la oportunidad histórica para ofrecer una nueva forma de gobernar.
Lo haremos con una Nueva Política que nos permita responder a los desafíos con imaginación, con energía, con determinación, pero sobre todo con pasión inquebrantable por el quehacer público.
Estaremos dando respuesta a las legítimas aspiraciones de un pueblo del que debemos sentirnos profundamente orgullosos, un pueblo pujante y emprendedor que no sabe claudicar, como lo ha demostrado a lo largo de muchísimos años.
Nos ha tocado vivir y actuar en el cruce de los caminos, en el momento de las grandes decisiones.
Hemos entrado al relevo con empuje y con una visión clara, sabedores de que lo que no hagamos hoy, seguirá acumulándose como parte de un rezago histórico.
Es enorme la tarea. Representa un compromiso que impone acciones decididas por parte de una generación entera, la nuestra.
Si queremos convertir a Aguascalientes en una ciudad habitable, de clase mundial, digna de las actuales y las futuras generaciones, debemos hacer de ella una ciudad con GOBERNANZA, una CIUDAD EQUITATIVA que derrame sus beneficios a toda la sociedad y una CIUDAD COMPETITIVA que nos permita generar riqueza con una distribución igualitaria para abatir los desequilibrios sociales.
Por ello, si vemos el compromiso de cerca, es ahora o nunca.
Hoy afirmamos de manera categórica: frente a los desafíos, la sociedad de Aguascalientes es hoy la piedra angular. Sobre ella deberemos construir el edificio del futuro.
Esta obra magna será construida con el esfuerzo y la dedicación de todas y todos, de cada hombre y de cada mujer, de cada niño y de cada joven.
El futuro está en nuestras manos. Con la mayor decisión y talento construyámoslo, hagámoslo bien, hagámoslo juntos.
MUCHAS GRACIAS.