Alejandro Topete del Valle
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Alejandro Topete del Valle, que nació el 17 de julio de 1908 en la antigua calle de El Chorro —hoy Rivero y Gutiérrez—, fue uno de los más destacados historiadores, cronistas y académicos de Aguascalientes. Era el quinto hijo del doctor Zacarías Topete López y de Dolores del Valle Azuela, un matrimonio cuya formación y valores influyeron profundamente en su carácter. Él solía bromear diciendo: “No hay quinto malo”. Su infancia transcurrió entre las escuelas de barrio, los juegos típicos de la época y las historias de una ciudad que aún vivía los ecos de la Revolución.
Infancia y formación
Topete cursó sus primeros estudios en diversas escuelas de Aguascalientes, entre ellas la de don Eugenio Alcalá y la Escuela de Rivero y Gutiérrez. Recordó siempre a sus maestras con especial cariño, particularmente a doña Fermina Reyes Barrientos y a doña María de las Mercedes León, quienes alimentaron su gusto por las letras y la historia.
En esos años vivió experiencias que más tarde rememoraría con nostalgia: castigos escolares por travesuras, intercambios de útiles con sus compañeros y, sobre todo, su encuentro —siendo apenas un niño— con Francisco Villa, durante la estancia del villismo en la ciudad.
La muerte de su padre, en 1925, lo obligó a dejar la escuela a los 17 años para comenzar a trabajar y apoyar a su familia. Aun así, su afán por aprender lo llevó a frecuentar bibliotecas, leer vorazmente y formarse de manera autodidacta. Entre sus primeras influencias destaca la obra de Agustín R. González, figura central en la historiografía local.
Historiador, cronista y académico
Topete del Valle destacó como un investigador apasionado y meticuloso. En 1934 fundó la Sociedad de Historia, Geografía y Estadística de Aguascalientes, y al año siguiente se convirtió en editor de su boletín, reconocido como “Mensajero de la Cultura Mexicana ante las Principales Instituciones del Mundo”.
En 1944 fue nombrado Cronista Vitalicio de la Ciudad de Aguascalientes, cargo que desempeñó hasta su muerte. Sus investigaciones, caracterizadas por su rigor y su profundo amor por la tierra hidrocálida, lo consolidaron como una autoridad en historia regional.
Autores como el ingeniero Arturo Pani, Eduardo J. Correa y Antonio Acevedo Escobedo reconocieron públicamente la orientación que recibieron de él, llamándolo “el paciente hurgador del pasado” y “el viejo buceador de la comarca”.
En 1981 fue designado primer director del Departamento de Archivo y Estadística del Gobierno del Estado, institución a la que dotó de un valioso acervo. El 24 de octubre de 1986 se inauguró el Archivo Histórico del Estado de Aguascalientes Alejandro Topete del Valle, en su honor.
Fue miembro de numerosas sociedades y academias, entre ellas la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, la Academia Nacional de Historia y Geografía, la Sociedad Mexicana de Filosofía y la Academia Mexicana de Genealogía y Heráldica. También fue miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua, distinción compartida solo por cuatro aguascalentenses ilustres: Francisco Pimentel, Antonio Acevedo Escobedo, Ezequiel A. Chávez y Jesús Díaz de León.
Lemas heráldicos y obra cultural
Topete fue responsable de crear los lemas en latín que distinguen los escudos heráldicos del estado:
“Bona terra, bona gens, aqua clara, clarum coelum”
(Tierra buena, gente buena, agua clara y cielo claro)
Y el lema de la ciudad de Aguascalientes:
“Virtus in aquis, fidelitas in pectoribus”
(Virtudes o propiedades atribuidas a sus aguas y la fidelidad proverbial de los corazones aguascalentenses).
Su obra escrita es abundante y esencial para comprender la historia regional. Entre sus trabajos más destacados se encuentran:
•Guía para visitar la ciudad y el Estado de Aguascalientes (1966).
•José Guadalupe Posada: prócer de la gráfica popular mexicana (1957).
•Feria de San Marcos: estampas y recuerdos (1970).
•Notas para la historia de la medicina en Aguascalientes (1953).
Muchas de sus obras han sido reeditadas y continúan siendo consulta indispensable para investigadores y lectores.
Reconocimientos
A lo largo de su vida recibió numerosas distinciones, entre ellas:
•Palmas Académicas de la Academia Nacional de Historia y Geografía.
•Medalla de plata del Reconocimiento Francés, otorgada por el Gobierno de Francia.
•Medalla Ignacio M. Altamirano, otorgada por el Gobierno Federal.
•Palmas Académicas del Gobierno del Estado de Aguascalientes.
Últimos años y legado
Alejandro Topete del Valle falleció en Aguascalientes el 25 de marzo de 1999. Su legado perdura en las instituciones que fortaleció, en las generaciones de estudiantes que formó, en los archivos que enriqueció y en la memoria histórica a la que dedicó su vida a preservar.
Hoy se le reconoce como uno de los grandes constructores de la identidad cultural de Aguascalientes: maestro ejemplar, cronista apasionado y guardián incansable del patrimonio histórico de su ciudad.