El Ferrocarril en Aguascalientes
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Horario:
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449 918-70-32
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El primer ferrocarril llegó a Aguascalientes en 1884, comunicando a la ciudad con el centro y norte de la República y seis años más tarde las líneas ferreas nos conectarían con el Golfo de México, esta titánica empresa estuvo a cargo de la Compañía del Ferrocarril Central, con el apoyo de ingenieros estadounidenses, quienes junto a sus familias, terminaron asentándose en los alrededores del que sería conocido como el Barrio de la Estación, construyendo para ello grandes casas de madera de estilo norte americano, con enormes y muy bellos jardines. Algunas de estas fincas aún existen en la Colonia Ferronales, la cual se encuentra al lado oriente de los antiguos talleres.
Los ferrocarriles dinamizaron no solo la vida económica y comercial de Aguascalientes, también transformaron las costumbres y la cultura laboral de una ciudad rural donde la vida pasaba lento entre huertos y viejas haciendas.
Este cambio fue notorio hasta en el vestir de nuestra gente, pues pronto se pusieron de moda prendas propias de obreros confeccionadas en mezclilla, las cuales hoy son de uso generalizado, pero que en su momento representaron un cambio llamativo para gente acostumbrada a la ropa de manta upropia de los sectores agricolas y rancheros.
La máquina de vapor, por otra parte, trajo nuevas ideas y nuevas formas de organización social, ampliando con ello los espacios públicos para los trabajadores y una mayor movilización de personas.
En casi todas las familias aguascalentenses hay un familiar cercano que perteneció a esta industria. En las pláticas familiares, surgen anécdotas de aquella época y todavía hay personas de avanzada edad que están jubiladas por el Ferrocarril Mexicano, testigos vivos del auge y caída de los trenes en México.
El Ferrocarril en Aguascalientes trajo consigo grandes avances de progreso económico y comercial, dejando en la ciudad un gran legado e identidad cultural de lo que alguna vez simbolizó y representó la industria ferrocarrilera en el estado, marcando una etapa dorada en la vida de los ciudadanos hidrocálidos.
Talleres Generales del Ferrocarril Central
Debido a las características privilegiadas de Aguascalientes, su geografía, agua, clima y laboriosidad de su gente, en 1897 la compañía del Ferrocarril Central decidió instalar en el estado sus Talleres Generales de Reparación de Máquinas y Material Rodante, en buena parte por las beneficiosas cláusulas del contrato de concesión y a los estímulos de subsidio y exención de impuestos otorgados por el entonces gobernador, don Rafael Arellano, quién logró la donación de 832,592 m² de terreno pertenecientes a la Hacienda del Ojo caliente, con esto se dio inicio los trabajos en 1898 y se concluyeron en 1903.
Dichos talleres contaban con la tecnología ferroviaria más avanzada, siendo los más modernos e importantes de la República, tanto por sus dimensiones como por la diversidad de maquinaria, herramientas y personal calificado.
Los talleres tuvieron tancia en el panorama nacional que Aguascalientes fue elegido para llevar acabo la construcción de la primera máquina de vapor mexicana, misma que se identificaría como la N. de M. 40. Esta locomotora inicio su primer viaje de la mano del superintendente de talleres el Sr. Porfirio Valdez el 27 de julio de 1913, evento que fue de gran importancia para el esatdo, siendo reportado así por un medio de la época:
"Mañana será un día de muy justo regocijo entre el gremio obrero de ferrocarrileros de la localidad y un título de satisfacción para Aguascalientes, que será la primera capital donde se ha construido desde el más diminuto tornillo hasta la más grande y delicada pieza de una locomotora, cuyo corrido de inauguración, hará mañana en la línea de los Ferrocarriles Nacionales".
Estación del Ferrocarril
El Edificio actual de la estación se comenzó a construir en 1910 y se inauguró en 1911, fue obra del ingeniero Italiano G.M. Buzzo. Es de estilo colonial californiano aunque tiene también elementos de influencia hispánica. La disposición es de dos niveles con cubierta de teja a cuatro aguas y su interior prácticamente intacto conbina elementos de maderas y herrería de gran calidad y belleza.
Hoy la Antigua Estación es un museo de sitio que nos transporta en el tiempo. El edificio resguarda mobiliario, herramientas y objetos de época. Dentro de uno de sus espacios encontrarás también una galería de arte con exhibiciones temporales de artistas tanto locales como nacionales.
Actualmente el Fideicomiso Tres Centurias (FICOTRECE) es un mega-proyecto de rescate del patrimonio industrial, en el que podrás encontrar áreas verdes, vestigios de los antiguos talleres, museos, galerías, la Universidad de las Artes, la Biblioteca Pública Centenario-Bicentenario, oficinas gubernamentales, complejos empresariales, espacios deportivos como como el Bachillerato del Deporte, negocios de emprendimientos locales y mucho más.
