Casa Refugio Reyes

Ubicación:

Calle Juan de Montoro 423, Zona Centro, 20000 Aguascalientes, Ags.

Horario:

Lunes a viernes
08:30 - 20:30 Hrs y Sábado 09:00 - 14:00 Hrs.

Costo:

Gratutio

En 1903, el afamado arquitecto autodidacta José Refugio Reyes Rivas adquirió un inmueble de una sola planta en la calle Juan de Montoro (entonces llamada Centenario), número 423, que posteriormente transformó en su residencia familiar. A lo largo de los años construyó una planta alta —también de tabique— con un pasillo que conecta los espacios y una terraza frente al comedor, logrando que desde ahí se disfrutara de una vista privilegiada del cercano Templo de San Antonio.

La vivienda destaca por su arquitectura personalizada: las puertas y ventanas del comedor tienen forma de arcos trilobulados trabajados en cantera, fabricados a la medida según las necesidades planteadas por Reyes. Después de permanecer en manos del Ayuntamiento desde 1998, en 2012 inició un programa de restauración para convertirla en el Museo de Arquitectura Refugio Reyes Rivas, con una inversión de aproximadamente 600 mil pesos. Entre 2013 y 2014 se realizaron labores de limpieza, reposición de cantera, restauración de madera, herrería y adecuaciones de las instalaciones hidráulicas y eléctricas, financiadas por el programa municipal Revalora (1 176 658 pesos).

Aunque el proyecto original contemplaba una sede museográfica, en 2017 se optó por destinar el espacio como centro de Unidades de Exploración Artística del IMAC, ofreciendo talleres gratuitos a niñas, niños, jóvenes y público en general en disciplinas como macramé, tejido, cartonería, deshilado y artes visuales. Desde 2014 se ofrecen estos talleres en la antigua casa, bajo la organización del Instituto Municipal Aguascalentense para la Cultura.

La casa no solo atestigua la vivienda personal de Refugio Reyes, sino también sus ideas de diseño, adaptadas a sus propias necesidades arquitectónicas. Su conservación y uso como espacio cultural reflejan el reconocimiento de su legado en el centro histórico. Su rehabilitación buscó salvaguardar la identidad arquitectónica aguascalentense, reutilizando el espacio para fines educativos, artísticos y comunitarios.