INVENTARIO: BENEFICENCIA PÚBLICA

Seguramente que la labor altruista viene de tiempos lejanos sobre todo de las órdenes regulares que se establecieron en Aguascalientes. El dato más lejano sobre este tipo de actividades lo encontramos en 1841 donde se expresa las donaciones recibidas por Francisco Ruiz Esparza, de los fondos municipales y destinados a varias fundaciones.

En 1867 existe una solicitud de Francisca García Rojas al ayuntamiento para que se le tome en cuenta en el legado que dejo su tío el  presbítero Vicente Ignacio García Rojas, sobre el apoyo de mil cien pesos para familias de viudas y huérfanos.

Pero una de las labores más encomiables fue la de Casimira Arteaga, mujer altruista y de incansable trabajo en bien de todos los necesitados y quien en 1881 pide una pensión para el orfanatorio que tiene establecido en esta capital, con el propósito de recoger y asilar a las jóvenes desvalidas que carecen de padres o las que son de mala vida.

En 1884 se autorizó el reglamento de la Sociedad Mutua de Beneficencia Pública con el objeto de establecer en la ciudad una casa de asilo donde se recogerá a todos los necesitados que están abandonados y carentes de las necesidades primarias.
Fechas extremas: 1841-1933
Número de expedientes: 59