Uno de los servicios públicos que transformó la ciudad, fue la instalación del Alumbrado “incandescente” a finales del siglo XIX y que sustituyeron a los lamparones de sebo que alumbraban entonces con débiles destellos las calles de la ciudad.
Fue en 1874 cuando se instalaron en la Plaza Principal las primeras lámparas que causaron admiración entre los ciudadanos. Existen muchos documentos de este tema que abordan diferentes aspectos tales como la instalación se fue haciendo en diferentes lugares de la ciudad y las horas en que debería de permanecer encendido y las noticias pedidas por regidores sobre la manteca que se consumió en el alumbrado público.
Fechas extremas: 1865-1938 Número de expedientes: 427