Edmundo Games Orozco

Profesor Edmundo Games Orozco
(1902-1953)

Hoy en este mes en el que se festeja al evangelista San Marcos y se conmemora un aniversario más de la verbena abrileña, el Archivo General Municipal rinde un pequeño homenaje a uno de los impulsores y reformadores de la Feria de San Marcos.

Edmundo Games Orozco nació en la ciudad de Aguascalientes una mañana del 26 de febrero de 1902 y murió en la misma ciudad a causa de una complicación en el páncreas, una noche del 9 de julio de 1953.

Sus primeros estudios los realizó en las escuelas Guadalupana, Libre y Juárez hasta que concluyó su preparatoria en el año de 1919. Debido a su vocación por las artes plásticas y la cultura, estudió entre 1919-1923 en la Academia de San Carlos de la Ciudad de México.
Por circunstancias que desconocemos, se alejó de las artes y en los años de 1923-1924 se dedicó al comercio junto con su hermano de nombre Rafael. En esta época adquirió una huerta al oriente de la ciudad, que con el tiempo llegó a ser conocida como la Huerta Games, donde se realizaba una tradicional verbena durante la época de feria en el mes de abril. Con el crecimiento urbano la huerta desapareció y se convertiría en lo que hoy conocemos como Parque Miguel Hidalgo, inaugurado en 1963.

Después de dedicarse algunos años al comercio y componer poemas decidió incursionar en el magisterio, y entre los años de 1934-1936 fue Director General de Educación. En el último año de su cargo como director, recibió el título de maestro de instrucción primaria de la Academia para Maestros en Servicio; también fue Secretario de la Dirección Federal de Educación en Aguascalientes y Director de la Escuela Federal. De 1937 a 1944 ocupó varios puestos federales relacionados con la educación en estados como Coahuila, Durango y Zacatecas.

Posicionado y reconocido en Aguascalientes, fue Senador de la República por el Estado entre 1946-1952. El día 6 de agosto de 1950 resultó electo gobernador. Durante su sexenio concluyó el reparto agrario, declaró al Teatro Morelos recinto oficial del Poder Legislativo, impulsó la educación y multiplicó las bibliotecas.

El periodista e intelectual Antonio Acevedo Escobedo lo retrató de la siguiente forma. “El gobernador, Edmundo Games Orozco, es un hombre culto que hace versos y que pasea plácidamente por el jardín al alimón con sus gobernados, sin el torvo cortejo de pistoleros. Hace muchos años estudió aquí pintura, en la Academia de San Carlos; tiene gran devoción por su tierra. A partir de este año [1951] se propuso restaurar en lo posible el buen sabor antiguo de la Feria y patrocinó toda idea sensata que tendiera a tal objeto”.

Dedicó varios poemas a la Feria de San Marcos y uno de ellos dice:

San Marcos
El día veinticinco San Marcos se olvida
de la iglesia y león,
y lleno de inquieto fervor pastoril
baja a la encendida verbena de abril
el santo varón.
Riega bendiciones,
pide por primicias flores y alegría,
oye candoroso los viejos pregones
de los carcamanes y la lotería.
Si atruena los aires, magnífica y bélica,
la Zacatecana
marcha de Codina,
su voz evangélica
ruge mexicana.
Santigua su azoro junto a la ruleta,
y ante la cantina
hace una discreta
circunvalación.
Pregones de feria; la ciudad galana
florece en sus ecos, dulce y puebleril…
la voz provinciana,
los cielos de añil,
el parque frondoso
que sabe el idioma
que desgrana cada coloquio amoroso,
las rosas que mueren de una insospechada
“congestión de aroma”;
la fuente callada,
la triste campana
–lengua de la iglesia– que canta a la grey
sumisa y pacata
la angustia cristiana
de ver que a su puerta dialogan en plata
la sota y el rey.
Verbena de abril… la infancia remota
y el gozo lejano,
la madre devota
que nos persignaba con su blanca mano
antes de soltarnos –el cuello de lino
y el traje de estreno– en el torbellino
fugaz del jardín.
La novia pueril de mirada absorta
con las trenzas largas y la falda corta;
la audaz epopeya
de domar caballos
en el volantín;
el amigo bravo siempre de querella…
El primer atisbo del juego de gallos…
del hondo dilema
que cierra un albur…
La visión extrema
de la media negra de la cantadora
ceñida con liga de listón azul,
que prendió en nosotros fiebre turbadora,
párvula inquietud…
Jardín de San Marcos,
guirnalda de flores,
luz y turbulencia
de gozos y amores.
Bajo los perfectos ojos de tus arcos
pasa la vehemencia
viril y galana
de esta apasionada tierra provinciana…

Fuentes: José Luis Engel, Diccionario General de Aguascalientes, Aguascalientes, ICA, 1995. Antonio Acevedo Escobedo, Letras Sobre Aguascalientes, Aguascalientes, ICA, tercera edición, 2003.